Desde el 1 de marzo de 2021 todas las empresas podrán certificarse en IFS Food v7 si así lo desean, hasta el 1 de julio 2021, cuando todas las auditorias se ejecuten bajo el esquema IFS Food en versión 7.

Como consultora especializada en seguridad alimentaria, avalada por un equipo cuyos miembros son auditores de diferentes entidades de certificación, proponemos una serie de pautas a tener en cuenta a la hora de hacer la transición hacia la nueva versión.

Aunque inicialmente el comité IFS tenía como objeto reducir significativamente el número de cláusulas para obtener un proceso de auditoria más liviano, la resolución final no ha sido tal, ya que la mayoría de requisitos eliminados son de “segunda fila” o por tendencia del mercado (véase OGMs). Si bien, se ha incluido la terminología “cultura de la inocuidad” la cual ha sido extrapolada de la norma BRC, donde los cambios van dirigidos a favorecer al equipo auditor que dispondrá de un mayor tiempo para estar en planta supervisando los procesos principales (siendo obligatorio un mínimo del 50% de las horas de auditoria) sin que ello suponga un mayor estrés para el auditor o ampliación de horas de auditoría.

Un aspecto a tener en cuenta en la nueva versión son las auditorias no anunciadas obligatorias, que tienen por objeto garantizar que una organización dispone de un sistema de gestión 100% efectivo y no preparado para una auditoria. Ante tal hecho, recomendamos desde MBV Calidad que aquellas organizaciones que vayan a certificarse antes del 1 de julio, lleven a cabo el proceso de certificación con la versión 6 para así posponer la auditoria no anunciada un año más y evitar los primeros meses de asentamiento de criterio por parte de los equipos auditores.