Plan de proveedores

Cualquier esquema certificable (ISO 9001, IFS, BRC, ISO 45001, etc.) suele conllevar como requisito establecer un Plan de Proveedores.

¿Qué utilidad tiene?

El objeto del mismo es garantizar que los servicios, materias primas o productos suministrados cumplan con los requisitos aplicables.
En cuanto a subcontratas, habrá que tener en cuenta los requisitos aplicables al servicio que ofrecen. Igualmente es posible que se deban definir requisitos a la empresa proveedora (plazos de entrega, requisitos técnicos, método de entrega, etc.).

¿Cómo se desarrolla?

Primero habría que identificar por tipo de producto, materia prima o servicio los requisitos de aplicación (legales, de cliente o propios). Sería conveniente que participaran todas las partes interesadas de la empresa.
En segundo lugar y, previamente al cierre de un acuerdo económico, se deberían entregar los requisitos para el conocimiento de un tercero, y para asegurarnos que tienen capacidad de cumplirlos (aunque en la mayoría de ocasiones se realiza a posteriori).
El siguiente paso, una vez que se ha cerrado el acuerdo comercial (económico más especificaciones), sería comunicarle las especificaciones a la persona o Dpto. designado en nuestra organización, las cuales serán requisitos internos para la homologación de un proveedor o subcontrata.

Controles

Sería conveniente establecer indicadores (KPI) para evaluar el correcto desarrollo del Plan de proveedores:
– Nº de incidencias, pudiéndose escalar (graves o leves).
– Grado de comunicación (entrega de documentación, resolución de incidencias, horario).
– Tiempo de entrega.

Evaluación

Con carácter periódico, debe llevarse a cabo un análisis de Plan de Proveedores para garantizar que tanto proveedores como subcontratas son aptas, y por extensión, no generen incidencias. Igualmente es interesante verificar que los requisitos están vigentes y acordes a la actividad actual.

Conclusiones

Un Plan de Proveedores debe ser un procedimiento robusto y con el tiempo muy optimizado, que asegure que un proveedor o subcontrata ofrece plena garantía.En clave ISO (9001, 14001, 45001, etc.) u otras (IFS, BRC, SQAS, etc.) este procedimiento es básico para asegurar que el proceso de certificación se desarrolla según lo esperado.