IFS Logistic está establecida en el marco de las normas IFS, busca crear vínculos de seguridad y calidad del transporte en el sector agroalimentario garantizando así que la actividad reduce los riesgos de contaminación de los productos transportados.
Norma de acceso a empresas productoras de alimentos que requieren de un periodo de transición para alcanzar los requisitos marcados por IFS Food. Anualmente las pymes crecen hasta alcanzar el nivel Food.
Norma reconocida por GFSI para empresas que producen alimentos. Se centra en garantizar que el sistema de gestión presente unos altos estándares de calidad y de seguridad alimentaria para garantizar así que el producto comercializado es totalmente apto para consumo y no presenta riesgos.
IFS tiene actualmente ocho normas desarrolladas gracias a la participación de las diferentes partes implicadas en las distintas etapas de la cadena de suministro. Las normas ayudan a los usuarios con la puesta en práctica de las normativas legales relativas a la alimentación y/o seguridad del producto y al mismo tiempo proporcionan una guía uniforme en relación a la seguridad del producto y a aspectos relacionados con la calidad.
El certificado IFS indica que la empresa certificada ha establecido procesos apropiados para garantizar la seguridad de los productos que fabrica y que respeta las especificaciones de sus clientes. Es posible certificar a fabricantes de alimentos, brókeres, servicios logísticos, fabricantes de productos de limpieza de uso domésticos y de la higiene personal, así como mayoristas y distribuidores
Podemos ser su aliado perfecto para conseguirlo
La norma IFS (International Food Standard) es un sistema de seguridad enfocado en los alimentos promovido por la asociación de distribuidores de Alemania, Francia e Italia. La IFS se origina por la necesidad de disponer de una norma común de calidad y seguridad alimentaria, como consecuencia de la creciente aparición de nuevos requisitos legales, así como por la globalización en la distribución de productos alimentarios. La IFS es una norma diseñada específicamente para la industria alimentaria, por lo que afecta exclusivamente a fabricantes y envasadoras de productos alimenticios.
Todas las empresas del sector alimentario. Además, otra característica importante de su ámbito de aplicación es que se dirige a aquellas empresas alimentarias que deseen exportar sus productos a los siguientes países europeos: Alemania, Francia, Italia y Holanda. Por otro lado, se trata de una norma que se aplica cuando se procesa un producto, o bien cuando existe un peligro de contaminación de algún tipo de alimento durante el proceso de envasado primario.
No, no es obligatorio, es una decisión voluntaria, propia de la gestión estratégica de una empresa. Las empresas pueden definir otros procesos de calidad para optimizar su rendimiento sin tener que obtener estos certificados de calidad.
El principal beneficio, aunque no el único, es poder introducir productos alimentarios a países que acrediten dicha certificación. Otras ventajas de la norma IFS son:
Las metas u objetivos principales son los siguientes:
La norma IFS incluye una amplio espectro de cuestiones o aspectos relacionados con la implantación, control y auditoría:
Para obtener el certificado IFS, en primer lugar se debe recurrir a profesionales Como MBV Calidad para que realicen la consultoría y la implantación de la norma IFS. Posteriormente habrá que acudir a una tercera empresa certificadora para obtener el certificado.